El presente artículo pretende producir un análisis comparativo de dos películas trascendentales para pensar el cine del Conflicto Armado Interno peruano (CAI): La boca del lobo (1988) de Francisco Lombardi y La teta asustada (2009) de Claudia Llosa. Se dará cuenta de las dimensiones estéticas, narrativas y formales de ambos films y se propondrá qué tipo de modelos de representación proponen en el contexto de su realidad social y política. El artículo se detendrá en dos figurantes, una niña anónima en el film de Lombardi y una mujer anciana en el largometraje de Llosa: dos personajes que poseen la particularidad de devolverle la mirada al espectador. La línea de investigación que guíe este artículo será la pregunta por la subexposición y sobreexposición del pueblo a partir de los trabajos de Georges Didi-Huberman en torno a la aparición del pueblo en el cine. Al mismo tiempo, se pensará en la potencia de estas imágenes que nos miran a partir de los estudios visuales de W.J.T. Mitchell. Nos preguntaremos ¿qué quieren las imágenes? intentando en ese trayecto pensar la potencia de sus subexposiciones.
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